INAH restaura imágenes milagrosas de Niño Dios

México, D.F.- En México, la imagen del Niño Jesús tiene una profunda veneración y algunas de sus advocaciones son reconocidas como milagrosas; bajo la premisa de preservar estas figuras de culto en el mejor estado posible, el Instituto Nacional de Antropología e Historia restauró cuatro de estas esculturas que datan de los siglos XVII y XVIII, algunas desconocidas por el público porque forman parte del culto claustral de monjas.

“El objetivo de este proyecto, considerando que son objetos de devoción, es el que se encuentren en buen estado y dignamente mostrados a los feligreses. Así mismo, se trata de devolver a estas piezas su valor histórico y estilístico, más allá de considerar su importancia dentro de la religiosidad popular, pues cada escultura lleva implícita una serie de cualidades distintas”, explicó la restauradora Katia Perdigón.

A partir de su tesis doctoral, en la que aborda esta representación de Jesús niño desde los aspectos teológico, histórico, antropológico, estético y de la religiosidad popular, la investigadora de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, presentó este proyecto de carácter interdisciplinario de restauración para poner en valor estas esculturas.

“Lamentablemente muchas de las imágenes milagrosas del Niño Jesús son llevadas a artesanos para su restauración, una de las consecuencias es la pérdida de su historicidad y su parte estética debido a que las repintan o raspan la pintura original para colocar una capa moderna”.

Resultado del acercamiento previo con las monjas concepcionistas del Convento del Dulce Nombre de María y San Bernardo —que hasta hace poco tuvieron su sede en la colonia Tacubaya y actualmente se encuentran en Santiago Tepalcatlalpan, Xochimilco, en el Distrito Federal—, se decidió analizar y restaurar cuatro de las esculturas de Niño Dios, que tienen bajo su custodia.

Se trata del Niño Hallado y el Niño de las Suertes, considerados milagrosos, y el Niño Esposito y el Niño Agustinito, que forman parte de la vida claustral de las monjas y, por lo tanto, son desconocidos para los parroquianos.

Fue entre 2009 y 2010 cuando se emprendió este proyecto piloto, con la participación de expertos en disciplinas como física, química, biología, antropología física, restauración e historia, adscritos a diversas dependencias del INAH, así como de las universidades Nacional Autónoma de México y Autónoma Metropolitana.

Los cuatro niños Dios son tallas en madera, con medidas que varían de los 30 a los 60 centímetros y guardan posiciones distintas: el Niño Hallado es una escultura de pie; el Niño de las Suertes es una representación pasionista (relacionado con la Pasión de Jesús) recostado sobre un cráneo; el Niño Agustinito tiene su propia cuna con símbolos relativos al Cordero Pascual y los sellos del Apocalipsis; mientras el Esposito es la figura de un niño de cuna.

De acuerdo con el análisis de los materiales y la investigación en historia del arte, el más antiguo de  ellos es el Niño Hallado, el cual hizo su “aparición” en el siglo XVIII, pero posiblemente fue manufacturado un siglo antes, no en México, sino en España.

A su vez, el Niño de las Suertes que es motivo de una importante devoción en la actualidad, “apareció” en el siglo XIX, sin embargo su factura es del XVIII, lo mismo que en el caso de los niños Esposito y Agustinito.

De restauradoras a pediatras

La restauradora Katia Perdigón comentó que durante la restauración de los niños Hallado y de las Suertes, se suscitó un fenómeno interesante desde el punto de vista antropológico, particularmente en el momento en que se les efectuaron análisis radiográficos y la toma de una tomografía computarizada, respectivamente.

“En el momento en que pisamos la clínica ésta dejó de ser un espacio profano y de salud, pues el personal corrió de inmediato a ver al Niño de las Suertes. Es sugestivo ver como una escultura que es un elemento de veneración y valoración específica, es capaz de cambiar las fronteras generalmente reconocidas.

“A su vez, las religiosas ‘humanizaron’ a las esculturas, contrario a lo sucedido en la clínica, pues asumieron que los daños que tenían procedían de una enfermedad. De esa manera, nosotras, Fernanda Muñoz Castillo y una servidora, pasamos de ser restauradoras a médicos pediatras”.

Tras el levantamiento de datos y el análisis de materiales, se realizó la limpieza de cada una de las imágenes de Niño Dios, también se consolidaron grietas, fisuras y escamas, y se reintegró el color en zonas muy específicas. “Aunque las cuatro esculturas recibieron numerosos repintes, hubo algunos que se dejaron debido a que están referidos en documentos históricos, como es el caso de algunas manchas que presenta el Niño Hallado”.

La especialista concluyó que el proyecto prevé la edición de una publicación, que incluirá los resultados de cada aspecto analizado por los expertos.

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1 comentario

Archivado bajo Arte, Cultura, España, Febrero, Historia, México, Niños

Una respuesta a “INAH restaura imágenes milagrosas de Niño Dios

  1. angelica cuevas

    me gustaria q se pusieran en contacto conmigo,alguna de las restauradoras, x q tengo un niño dios q es de madera pero queremos q los restaure alguna persona de confianza ya q es de madera t tiene muchos años de vida

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