El Palacio de Bellas Artes. La remodelación de su teatro: 2008-2010

México, D.F.- Un día antes de la inauguración del teatro del Palacio de Bellas Artes, el pasado viernes 19 de noviembre, en la Sala Justino Fernández se abrió la muestra El Palacio de Bellas Artes. La remodelación de su teatro: 2008-2010, lugar que será el Museo de Sitio en el interior del máximo recinto cultural del país.

Teresa Vicencio, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), destacó que el Museo estará destinado a exhibir la memoria historica del Palacio de Bellas Artes. “La intención de la exposición tiene como eje central la gran maqueta con un corte transversal, que permite ver el interior del edificio, para que los públicos conozcan cómo funcionaba la mecánica teatral del foro, para que puedan ver las entrañas del Palacio; además estamos rindiendo un homenaje a las personas que trabajaron en la remodelación, por otra parte, explicar a la ciudadanía el proceso de remodelación”, precisó.

Explicó que contar con el Museo de Sitio permitirá contar la historia del Palacio porque “el acervo con que contamos es mucho; en otras exhibiciones podremos mostrar los programas de mano por décadas o, bien, la memoria sonora del teatro. A partir de ahora se instaura y tendrá exposiciones temporales”, señaló.

Para hacer esta maqueta se requirieron nueve meses de trabajo, en los que intervinieron 12 personas entre modelistas, diseñadores y arquitectos, para lo que utilizaron un registro de más de cuatro mil fotografías. Asimismo, en una escala 1:30, la maqueta muestra cómo era el Palacio antes de la remodelación, por lo que es ya un testimonio histórico.

La exposición está integrada por una selección de más de 100 fotografías que forman parte del registro de las labores de construcción, restauración y remozamiento de la Sala Principal, donde se cambió por completo la mecánica teatral del foro, así como todas las instalaciones eléctricas, la parrilla de luces, el foso y las rampas de carga y descarga.

En las fotografías se observa la construcción de cisternas, así como la intervención de rescate arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), luego de que en los sótanos y en las zonas que circundan el recinto se encontraron algunos entierros humanos y vestigios de cerámica.

La exhibición permite saber que se cambió el sistema de aire acondicionado, el sistema eléctrico, así como la restauración y limpieza del plafón luminoso Apolo y las musas, el arco mural del proscenio, a cortina de cristal y el grupo escultórico La Armonía.

La muestra sigue un guión curatorial a partir de las distintas zonas del Palacio, ilustradas por grupos de tres o cuatro fotografías, inicia con una fotografía histórica, a partir de la cual se observa la secuencia de los trabajos realizados. En los casos en los que no se contó con imagen alguna sobre el momento de la construcción del teatro, se recurrió a fotografías más recientes pero previas al inicio de la obra, con el objetivo de mostrar el antes y después de la remodelación.

 

About these ads

2 comentarios

Archivado bajo Arquitectura, Arte, Distrito Federal, Museos, Teatro

2 Respuestas a “El Palacio de Bellas Artes. La remodelación de su teatro: 2008-2010

  1. Pingback: Se presenta álbum histórico del Palacio de Bellas Artes « anotartemx

  2. Dr. Perez-Amador Adam

    La arquitectura de la sala principal del Palacio de Bellas Artes se caracterizó por estar realizada hasta en sus mínimos detalles en Art-decó. El primer proyecto lo realizó el arquitecto italiano Adamo Boari en un estilo ecléctico finisecular, pero los acontecimientos históricos no permitieron que se terminara tal construcción. En 1931 Federico Mariscal retomó la construcción y cambió completamente el proyecto de la sala de espectáculos, convirtiendo el proyecto de teatro decimonónico propuesto por Boari en una sala moderna cuya decoración se realizó, como se ha dicho, en todos sus detalles en Art-Decó. Tal maravillosa decoración Art-Decó le dio fama mundial de ser el único teatro de ópera del mundo en ese estilo. Esa fue una de las razones por las cuales la UNESCO declaró en 1987 el edificio como Monumento Artístico.

    La intervención que se ha realizado ha destruido una gran parte de esa maravilla. El resultado es una sala que parece un cine. El piso de la platea tenía una suave inclinación que daba una amplia superficie plana propicia a la acústica. Tal forma arquitectónica, usual en los grandes teatros de ópera, fue cambiada por escalones que con sus ángulos destruyen la acústica. Para el piso se utilizó una madera de una tonalidad muy clara con resultados nada favorables para la estética del recinto. Las butacas de teatro fueron cambiadas en su totalidad por butacas que no tienen nada que ver con el estilo Art-Decó y parecen de cine.

    Se destruyó la arquitectura de los palcos haciéndolos más pequeños y recubriendo toda la pared con madera de nogal. El Art-decó se caracteriza por recubrir toda la madera de laca. Esto es fundamental. El color natural es una cisma con el estilo.Las puertas de los palcos fueron cambiadas por puertas también de nogal que parecen de closet. Los detalles Art-Decó desaparecieron o quedaron inperceptiples por esa desafortunada intervención. La madera de nogal no corresponde a la decoración interior original Art-Decó. Esa intervención destruyó la arquitectura de los palcos.

    La señora Teresa Vicencio (La Jornada 17 de noviembre) ha explicado que con esa intervención se ha realizado la intención del proyecto de Adamo Boari. Pero el proyecto de sala propuesto por Adamo Boari nunca se construyó. Lo que se construyó fue el proyecto de Federico Mariscal. De tal modo, al realizarse esta intervención, se incorporó algo de un proyecto de una sala no construida y muy diferente de lo finalmente realizado.

    También se recubrió con madera de nogal los balcones, los antepechos del primero, segundo y tercer piso. Los palcos de honor fueron cubiertos en su totalidad con tal material ajeno a la decoración original. Las grandes puertas de acceso a la sala se retiraron y se pusieron en su lugar puertas modernas en un estilo indefinido que podría estar en cualquier cine. Muchos elementos decorativos en las puertas y los balcones desaparecieron, se retiraron o simplemente ya no son identificables. Se construyó una cabina de sonido al fondo de la platea en un estilo moderno que igual podría ser una caseta de cobro. Todos estos cambios han provocado una reducción de 300 butacas.

    En los pasillos laterales se cambió la franja negra que decoraba la pared a un metro de altura por madera de nogal que desentona con la concepción original del espacio en blanco y negro. En la antesala, inmediatamente después de cruzar los portones del vestíbulo se colocaron espejos con marcos también en nogal que recuerdan en su forma las artesanías del Bazar de San Ángel y que, consecuentemente no tienen nada que ver con el estilo Art-Decó.

    El proyecto de remodelación anunciado hace tres años se publicó como una modernización de la maquinaria del escenario.

    Las convenciones internacionales de preservación de teatros históricos indican que se puede intervenir la mecánica del escenario, pero no se debe alterar la decoración de la sala. Sin publicarse tal acción ni ponerse a discusión pública se ha intervenido la sala dejándola como un cine. Esa destrucción del patrimonio nacional ha costado 700 millones de pesos y ha destruido la internacionalmente famosa unidad estilística de la sala de Bellas Artes. Asociaciones internacionales han comenzado a presentar su protesta ante la UNESCO e ICOMOS por esta destrucción del patrimonio artístico mexicano.

    La destrucción de la sala de espectáculos de Bellas Artes recuerda dolorosamente que en la ciudad de México durante el siglo XX se destruyeron todos los teatros de ópera o teatros que podían servir para representar ópera (el Gran Teatro Imperial –la obra maestra de Lorenzo de la Hidalga con una capacidad de butacas del doble de Bellas Artes se convirtió en calle-, el Teatro Renacimiento, el Teatro Arbeu, el Teatro Xicoténcatl, el Teatro Principal (del siglo XVIII convertido hoy en un estacionamiento), el Teatro Lírico (destruido hace menos de dos décadas y del cual solo queda la fachada en la calle de Cuba). Esa situación es particularmente dramática en una ciudad de 20 millones de habitantes en la que debería haber por lo menos 10 teatros de ópera para que la población pueda tener acceso a la cultura y la educación.

    La destrucción de la unidad estilística de la sala de espectáculos de Bellas Artes inevitablemente llevará a que la UNESCO retire al recinto la calidad de Monumento Artístico otorgada en 1987. Es necesario cerrar la sala y contratar a los mejores restauradores del mundo para intentar salvar lo que aun se pueda salvar de lo que fue la obra maestra del Art-Decó.

    Considero que es muy importante protestar escribiendo a las siguientes personas.

    a -ICOMOS, Organizacón Internacional para protección de patrimonio cultural: secretariat@icomos.org. //

    b- Francesco BANDARIN, Director del Centro Patrimonio Mundial de la UNESCO: f.bandarin@unesco.org //

    c – Lista de diputados miembrosde la comisión de cultura
    http://sitl.diputados.gob.mx/integrantes_de_comision.php?comt=17

    d – Dip. José Alfonso Suárez del Real y Aguilera(Presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados) jose.suarezdelreal@congreso.gob.mx

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s